NPD: El lenguaje del silbido

Ministerios RBC
NUESTRO PAN DIARIO
24/09/2014
El lenguaje del silbido
Lectura: Zacarías 10:1-8
Yo los llamaré con un silbido, y los reuniré, porque los he redimido… —Zacarías 10:8

En La Gomera, uno de los islotes de las Islas Canarias, está resurgiendo un idioma que suena como el canto de un pájaro. En una tierra de valles profundos y grandes desfiladeros, los niños en las escuelas y los turistas aprenden sobre los silbidos que, hace tiempo, se usaban para comunicarse a más de tres kilómetros de distancia. Un cuidador de cabras que ha vuelto a usar este antiguo idioma con su rebaño, declaró: «Ellas reconocen mi silbido tanto como mi voz».

El silbido también aparece en la Biblia, donde se describe a Dios como un pastor que silba para llamar a sus ovejas. Quizá el profeta tenía en mente esta imagen cuando describió al Señor, quien, un día, silbaría para atraer hacia sí a un pueblo disperso y errante (Zacarías 10:8).

Muchos años después, Jesús afirmó: «Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen» (Juan 10:27). Tal vez ese sea el silbido de un pastor. Las ovejas no entienden las palabras, pero conocen el sonido que indica la presencia del pastor.

Voces que confunden y ruidos que distraen siguen compitiendo para captar nuestra atención (ver Zacarías 10:2). No obstante, el Señor tiene diversas maneras de guiarnos, aun sin palabras. Mediante sucesos alarmantes o alentadores, nos recuerda sobre su guía, protección y presencia confirmadora.

—MRDPadre, ayúdanos a reconocer tu voz en medio de este mundo ruidoso y a seguirte.
El llamado de Dios siempre puede oírse.


Le enviamos este email porque usted está registrado en nuestra lista de correo electrónico. Este medio de comunicación nos permite enviarle Nuestro Pan Diario en forma rápida y económica, a fin de destinar más recursos financieros a proyectos misioneros. Si no desea seguir recibiendo Nuestro Pan Diario por email, haga click aquí.

Comentarios