Lectura: Salmo 119:1-8
La biblia en un año: 1 Samuel 13–14; Lucas 10:1-24
Un amigo mío me contó una historia sobre su hijito. El niño estaba parado en un charco de barro; entonces, él le dijo que saliera. Sin embargo, su hijo empezó a correr por el charco. «Tampoco corras por ahí», agregó. El niño comenzó a caminar por el agua. Cuando le dijo: «¡Deja de caminar!», el pequeño se puso de puntillas en el agua, mirando desafiante a su papá. El muchachito sabía lo que deseaba su padre, pero no quería hacerlo.
A veces, me parezco a ese niño testarudo. Sé que al Señor no le agrada lo que hago, pero sigo adelante. Dios dijo a los israelitas que debían «[obedecer] diligentemente al Señor» (Deuteronomio 28:1 LBLA) , pero no lo hicieron. En el Salmo 119, el salmista reconoció su lucha: «¡Ojalá fuesen ordenados mis caminos para guardar tus estatutos!» ( v. 5) .
Los celos, el odio y la rebelión ocurren con demasiada frecuencia. No obstante, Dios ofrece redención por medio del sacrificio de su Hijo Jesucristo. El Espíritu Santo nos ayuda cuando somos tentados (1 Corintios 10:13) . Además, cuando confesamos nuestros pecados, promete perdonarnos (1 Juan 1:9) .
Si eres como yo y sigues corriendo en el charco de barro de tu vida, cobra ánimo. Dios te ayudará a resistir la tentación, ¡y nunca dejará de amarte!
Comparte tus opiniones sobre el devocional de hoy en Facebook o nuestropandiario.org.
Tienes la posibilidad de marcar la diferencia.
Aun la donación más pequeña ayuda a alcanzar a personas de todo el mundo con la sabiduría transformadora de la Biblia.
Nuestra misión es lograr que la sabiduría transformadora de la Biblia sea comprensible y accesible para todos.
Nuestra visión es ver que personas de todas las naciones experimenten una relación personal con Cristo, se parezcan cada vez más a Él y sirvan en una iglesia, el cuerpo local de la familia de Dios.
Copyright © 2015, Ministerios Nuestro Pan Diario, Curitiba, Brasil. Para la publicación y distribución debes obtener permiso escrito de Ministerios Nuestro Pan Diario.
Le enviamos este email porque usted está registrado en nuestra lista de correo electrónico. Este medio de comunicación nos permite enviarle Nuestro Pan Diario en forma rápida y económica, a fin de destinar más recursos financieros a proyectos misioneros. Si no desea seguir recibiendo Nuestro Pan Diario por email, haga click aquí.
Comentarios