Lectura: Marcos 4:35-41
La biblia en un año: 1 Crónicas 28–29; Juan 9:24-41
Mientras el huracán Katrina se acercaba a la costa del Golfo de México, un pastor jubilado y su esposa dejaron su casa. Su hija les rogó que fueran con ella, lejos de allí, pero la pareja no tenía dinero para viajar porque los bancos estaban cerrados. Después de la tormenta, volvieron a buscar algunas pertenencias, y solo pudieron salvar unas fotos de la familia que flotaban en el agua. Cuando el hombre sacó la foto del marco para que se secara, cayeron varios billetes de dinero… el importe exacto para comprar dos pasajes hasta la casa de su hija. Allí aprendieron que podían confiar en que Jesús supliría sus necesidades.
Para los discípulos, confiar en Jesús en medio de la tormenta fue la lección del dramático relato de Marcos 4:35-41. El Señor les indicó que cruzaran el mar de Galilea, y se fue a dormir. Cuando se desencadenó aquella repentina y violenta tormenta, los discípulos tuvieron mucho miedo. Entonces, despertaron a Jesús: «Maestro, ¿no tienes cuidado que perecemos?» (v. 38). El Señor se levantó y, con dos palabras, aplacó la tormenta.
Todos atravesamos tormentas (persecuciones, problemas financieros, enfermedades, soledad), y Jesús a veces las permite, pero prometió no abandonarnos nunca (Hebreos 13:5). Él nos mantendrá calmos en la tormenta.
Comparte tus opiniones sobre el devocional de hoy en Facebook o nuestropandiario.org.
Tienes la posibilidad de marcar la diferencia.
Aun la donación más pequeña ayuda a alcanzar a personas de todo el mundo con la sabiduría transformadora de la Biblia.
Nuestra misión es lograr que la sabiduría transformadora de la Biblia sea comprensible y accesible para todos.
Nuestra visión es ver que personas de todas las naciones experimenten una relación personal con Cristo, se parezcan cada vez más a Él y sirvan en una iglesia, el cuerpo local de la familia de Dios.
Copyright © 2015, Ministerios Nuestro Pan Diario, Curitiba, Brasil. Para la publicación y distribución debes obtener permiso escrito de Ministerios Nuestro Pan Diario.
Le enviamos este email porque usted está registrado en nuestra lista de correo electrónico. Este medio de comunicación nos permite enviarle Nuestro Pan Diario en forma rápida y económica, a fin de destinar más recursos financieros a proyectos misioneros. Si no desea seguir recibiendo Nuestro Pan Diario por email, haga click aquí.
Comentarios