Lectura: Daniel 6:10-23
La biblia en un año: Jeremías 50; Hebreos 8
Un amigo de mi familia venía a nuestra ciudad para participar de unas reuniones importantes. Es un hombre muy ocupado, pero organizó su ajustada agenda para visitarnos durante media hora y cenar con nosotros. Nos encantó verlo, pero recuerdo que miré mi plato y pensé: «Solo tuvimos las migajas de su tiempo».
Después, reflexioné en la cantidad de ocasiones en que damos a Dios las migajas de nuestro tiempo; a veces, solo los últimos minutos antes de dormir.
Daniel era un hombre sumamente atareado, ya que ocupaba una posición gubernamental elevada en el antiguo reino babilónico. Sin embargo, había desarrollado el hábito de pasar tiempo con Dios: oraba tres veces al día, alababa al Señor y le daba gracias. Esta rutina lo ayudó a fortalecer su fe, la cual no titubeó ante la persecución (Daniel 6).
Dios desea relacionarse con nosotros. Por la mañana, podemos invitarlo a ser parte de nuestro día; después, alabarlo y darle gracias por su ayuda hasta la noche. Otras veces, podemos reflexionar en su fidelidad. A medida que pasamos tiempo con el Señor en oración y en su Palabra, profundizamos nuestra comunión con Él y aprendemos a imitarlo. Disfrutar cada vez más de su compañía es el resultado de priorizar nuestro tiempo con Dios.
Comparte tus opiniones sobre el devocional de hoy en Facebook o nuestropandiario.org.
Tienes la posibilidad de marcar la diferencia.
Aun la donación más pequeña ayuda a alcanzar a personas de todo el mundo con la sabiduría transformadora de la Biblia.
Nuestra misión es lograr que la sabiduría transformadora de la Biblia sea comprensible y accesible para todos.
Nuestra visión es ver que personas de todas las naciones experimenten una relación personal con Cristo, se parezcan cada vez más a Él y sirvan en una iglesia, el cuerpo local de la familia de Dios.
Copyright © 2015, Ministerios Nuestro Pan Diario, Curitiba, Brasil. Para la publicación y distribución debes obtener permiso escrito de Ministerios Nuestro Pan Diario.
Le enviamos este email porque usted está registrado en nuestra lista de correo electrónico. Este medio de comunicación nos permite enviarle Nuestro Pan Diario en forma rápida y económica, a fin de destinar más recursos financieros a proyectos misioneros. Si no desea seguir recibiendo Nuestro Pan Diario por email, haga click aquí.
Comentarios