Lectura: Jeremías 17:5-10
La Biblia en un año: Marcos 2
Era un árbol envidiable. Por haber crecido en un terreno junto al río, no tenía que preocuparse por el pronóstico del tiempo, las tórridas temperaturas ni un futuro incierto. Nutrido y refrescado por el río, pasaba sus días elevando las ramas hacia el sol, sosteniendo la tierra con sus raíces, purificando el aire con sus hojas y brindando sombra a todos los que necesitaban refugiarse del calor.
A manera de contraste, el profeta Jeremías se refirió a una retama (Jeremías 17:6). Cuando cesaban las lluvias y el sol estival resecaba la tierra, el arbusto se marchitaba y no podía dar sombra ni fruto a nadie.
¿Por qué compara el profeta un árbol floreciente con un arbusto reseco? Quería que su pueblo recordara lo sucedido desde el rescate milagroso de los campos de esclavitud en Egipto. Durante 40 años en el desierto, habían vivido como un árbol plantado junto a un río (2:4-6), pero la prosperidad de la tierra prometida les había hecho olvidar su propia historia, y depender de sí mismos y de dioses fabricados por ellos (vv. 7-8); al punto de querer volver a Egipto (42:14).
Por eso, a través de Jeremías, Dios exhortó con amor a los olvidadizos israelitas, y también nos exhorta a nosotros a confiar en Él y ser como el árbol… no como la retama.
Comparte tus opiniones sobre el devocional de hoy en Facebook o nuestropandiario.org.
Tienes la posibilidad de marcar la diferencia.
Aun la donación más pequeña ayuda a alcanzar a personas de todo el mundo con la sabiduría transformadora de la Biblia.
Nuestra misión es lograr que la sabiduría transformadora de la Biblia sea comprensible y accesible para todos.
Nuestra visión es ver que personas de todas las naciones experimenten una relación personal con Cristo, se parezcan cada vez más a Él y sirvan en una iglesia, el cuerpo local de la familia de Dios.
Copyright © 2017, Ministerios Nuestro Pan Diario, Curitiba, Brasil. Para la publicación y distribución debes obtener permiso escrito de Ministerios Nuestro Pan Diario.
Le enviamos este email porque usted está registrado en nuestra lista de correo electrónico. Este medio de comunicación nos permite enviarle Nuestro Pan Diario en forma rápida y económica, a fin de destinar más recursos financieros a proyectos misioneros. Si no desea seguir recibiendo Nuestro Pan Diario por email, haga click aquí.
Comentarios