| | ![]() | | | | | |
| | | | | |||
Cuando alabamos2019-10-18 |
Leer: Hechos 16:25-34 La Biblia en un año: Isaías 53–55; 2 Tesalonicenses 1 … y al instante se abrieron todas las puertas [de la cárcel], y las cadenas de todos se soltaron (v. 26). Cuando Guille, de nueve años de edad, fue raptado del frente de su casa en 2014, no dejaba de cantar su canción evangélica favorita Toda mi alabanza. Durante sus tres horas de suplicio, Guille ignoró las repetidas órdenes de sus captores de callarse, mientras ellos daban vueltas en el auto. Finalmente, lo hicieron bajar sin lastimarlo. Tiempo después, el niño describió la situación, diciendo que mientras su miedo daba paso a la fe, el secuestrador parecía inquietarse con la canción. Su experiencia ante esa tremenda situación me recuerda la de Pablo y Silas. Después de ser azotados y arrojados a la cárcel, su reacción fue que «orando […], cantaban himnos a Dios; y los presos los oían. Entonces sobrevino de repente un gran terremoto, de tal manera que los cimientos de la cárcel se sacudían; y al instante se abrieron todas las puertas, y las cadenas de todos se soltaron» (Hechos 16:25-26). Al ser testigo de tan asombrosa demostración de poder, el carcelero creyó en el Dios de Pablo y Silas, al igual que toda su familia (vv. 27-34). Por medio de la alabanza, no solo las cadenas físicas se rompieron, sino también las espirituales. Aunque no atravesemos situaciones tan dramáticas, sabemos que Dios responde a la alabanza de su pueblo… ¡y las cadenas se rompen! — Roo
«Pero tú, [Dios], eres santo, tú que habitas entre las alabanzas de Israel». Salmo 22:3 |
| Nuestra misión es hacer que la sabiduría transformadora de la Biblia sea comprensible y accesible para todos. Nuestra visión es lograr que personas de todas las naciones experimenten una relación personal con Cristo, crezcan espiritualmente a su semejanza y sirvan en una iglesia local junto con la familia de Dios. Copyright © 2018, Ministerios Nuestro Pan Diario, Curitiba, Brasil. Para la publicación y distribución debes obtener permiso escrito de Ministerios Nuestro Pan Diario. Le enviamos este email porque usted está registrado en nuestra lista de correo electrónico. Este medio de comunicación nos permite enviarle Nuestro Pan Diario en forma rápida y económica, a fin de destinar más recursos financieros a proyectos misioneros. Si no desea seguir recibiendo Nuestro Pan Diario por email, haga click aquí.
|


Comentarios